Diez fueron los finalistas reconocidos entre los 1.891 proyectos iniciales que postularon a la quinta versión de Jump Chile, el mayor concurso de emprendimiento universitario del país, quienes recibieron premios por más de $40 millones para seguir desarrollando sus ideas.

Esta iniciativa, que es organizada por el Centro de Innovación UC Anacleto Angelini y apoyada por SURA y El Mercurio, estuvo compuesta por varias etapas que comenzaron en mayo con el lanzamiento del concurso y entre las que destacó el Jump Fest, feria donde los 25 semifinalistas expusieron sus prototipos y presentaron sus pitch ante evaluadores especialistas que escogieron a los 10 mejores. Estos proyectos fueron los que se presentaron en vivo en la final de este jueves 15 de diciembre.

Alfonso Gómez, Presidente del Centro de Innovación UC y jurado de la final, explicó que como institución “destacamos la misión de Jump Chile porque toca la medula de un auténtico cambio cultural, donde el emprendimiento es su mejor cara. Como Centro de Innovación y Emprendimiento promovemos con toda la fuerza el rol clave de esta instancia que más que un concurso es una semillero de talentos que conecta a los jóvenes y les permite colaborar en la construcción de esta nueva cultura”. El gerente de Innovación de Corfo, Patricio Feres, integró el jurado de esta versión.

Los 10 equipos finalistas se destacaron por su aporte a la sociedad y creatividad, con desarrollos propuestos para resolver de forma innovadora desafíos actuales, tales como facilitar las actividades de construcción, apoyar a personas con problemas físicos, desarrollos tecnológicos aplicados a la agricultura y la recuperación de residuos industriales para producir energía.

Los emprendedores que llegaron a la final son estudiantes de pre y post grado que provienen de universidades e institutos profesionales de Concepción, Coquimbo, Santiago, Valparaíso, Iquique y Bolivia.

Categorías reconocidas

Oro

El primer lugar lo obtuvo Six Plus, emprendimiento creado por alumnos de la Región Metropolitana pertenecientes a la Pontificia Universidad Católica de Chile, la Universidad Tecnológica Metropolitana, el Instituto Profesional Duoc UC y la Universidad Técnica Federico Santa María, quienes recibieron un premio de $6.500.000.

Six Plus es una plataforma móvil y de altura regulable destinada para facilitar los trabajos de construcción en interiores o al aire libre. Permite el soporte del cuerpo para que el usuario adquiera altura y también cuenta con espacios para dejar las herramientas mientras no se están utilizando.

Sostenibilidad

SATDA fue creado por estudiantes de la Universidad de San Andrés, en La Paz, Bolivia quienes se adjudicaron el premio a la Sostenibilidad, entregado por Sura Asset Management, y recibieron $5.500.000.

Este es un sistema (software y hardware) asequible y amigable, que analiza las variables climáticas y agrónomas para alertar de manera temprana a los pequeños y medianos agricultores sobre heladas, uno de los factores que provoca más pérdidas a este sector. Además entrega información sobre el estado del terreno para reducir la incertidumbre a la hora del trabajo agrícola. 

Plata

Tres emprendimientos fueron destacados en la categoría Plata, que entregó como premio $4.000.000 a cada uno. Estos equipos fueron:

-Prolinguo: Los estudiantes que idearon este proyecto pertenecen a la Cuarta Región y asisten a la Universidad de La Serena, Universidad Pedro de Valdivia e Inacap, quienes crearon una aplicación diseñada para niños con trastornos del lenguaje, que mezcla la realidad virtual, juegos y ejercicios prácticos. También fueron reconocidos con el premio entregado por ProChile (descripción más abajo). 

-Oliber: Las emprendedoras detrás de este desarrollo provienen de la Universidad del Desarrollo, en la Región Metropolitana, y elaboraron un bastón para personas no videntes que emite alertas de ruido y vibración al detectar obstáculos en el camino. 

-Energy Oils: Quienes concretaron esta propuesta son estudiantes de la Pontificia Universidad Católica de Chile y la Universidad Adolfo Ibáñez, también de la Región Metropolitana. El emprendimiento de estos alumnos aprovecha los residuos de aceite de cocinas industriales y restoranes para producir energía eléctrica.