Tradicionalmente en el rubro minero se utilizan construcciones y herramientas fabricadas de acero; sin embargo, éstas representan un gran costo monetario, poseen una menor vida útil debido a su baja resistencia a la corrosión y son más difíciles de manejar gracias a su gran peso. Como respuesta a esta situación nace el proyecto de la empresa IGD Chile S.A, llevada a cabo por Max Schaeffer, iniciativa apoyada por Corfo que no sólo busca utilizar nuevas tecnologías para solucionar dificultades de la minería, sino que también busca incorporar la idea de construir productos en serie sin dañar el medio ambiente.El desafío de este proyecto que apoyado por el Programa de Capital Humano para la Innovación, era sustituir el acero por un nuevo material acorde a los requerimientos de la minería; para ello desarrollaron una nueva tecnología de vacío para construir materiales compuestos (en este caso combinar fibras de vidrio con fibras de carbono y algunas resinas) que puedan derivar en obtener láminas de fibras reforzadas con mayor resistencia y menor densidad, lo cual permitirá obtener productos competitivos en calidad y costo frente a productos metálicos como los que usa actualmente la minería.“Este Programa de Corfo, permite mejorar la competitividad a través de la innovación de materiales y procesos amigables con el medio ambiente”, señaló Andrés Sánchez, Director Regional de Corfo.Para desarrollar esta tecnología de laminación en materiales compuestos se seleccionó un producto de prueba, sustituir las capotas metálicas de acero utilizadas por la minería para el encapsulamiento de correas transportadoras de material en mina. Entre las grandes ventajas de este proceso, a diferencia del tradicional, es que resulta en un producto mucho más liviano, más dúctil y con mayor resistencia a la corrosión, permitiendo además fabricar piezas especiales a pedido. Se usa un sistema llamado VPI (proceso que se realiza encapsulado al vacío) que no genera desechos ni emisiones tóxicas. Por otra parte, estos equipos se montan sin pernos, por lo que “bajan los costos de la industria minera porque los tiempos de vida útil son mayores, y hay un ahorro a largo plazo en operaciones, en reposición y en instalación”, afirma Schaeffer.Actualmente IGD chile está exportando a la Universidad Cayetano Heredia de Perú estanques fabricados bajo el sistema VPI, con la finalidad de implementar los laboratorios de investigación acuícola de esta entidad. Pese a que éste no es el mercado al cual apunta la empresa, decidieron aventurarse con este proyecto: “Estos estanques podrían haber sido laminados a mano, no obstante lo hicimos con VPI ya que gracias al proyecto que aprobó Corfo nos sentimos en la obligación de usar, probar y exportar productos de este tipo” concluyó Max Schaeffer.Sin embargo uno de los mayores desafíos es una posible dotación de capotas a la minera Candelaria de Copiapó, y para ello se están realizando diversas pruebas: “Si la minera acepta nuestros productos representaría un tema muy importante ya que demuestra que el proyecto ha sido súper exitoso” aseveró Schaeffer.